El fiqh y las preguntas sin respuesta: los smiley

بسم الله الرحمن الرحيم

الحمد لله والصلاة والسلام على رسول الله وعلى آله وصحبه ومن ولى.

أما بعد

Alguién me preguntó sobre los smileys y si están permitidos. Intenté investigar el tema para clarificar el tema y este es el resultado de mis lecturas. No es una fatwa, ya que no soy muftí, sino simplemente mis conclusiones personales. Si alguíen tiene correcciones o críticas constructivas desde luego que se aprecian.

Empecé buscando una fatwa bien reflexionada sobre el tema, pero la verdad es que no encontré mucho. Tras preguntar al gran muftí Shaykh Google, solo encontré un tema en islam-qa.com (aquí una versión muy resumida en ingles).

La fatwa de islam-qa.com

Según esta fatwa, estás imágenes están permitidas. El autor utiliza tres argumentos (el presenta el segundo y tercer argumento como un solo argumento pero los he separado porque me parece que queda más claro):

Primer argumento

Al ser imagenes muy pequeñas no entran bajo la prohibición. En Fatawa Hindiya (I/107) dice: “Si la imagen es tan pequeña que no se distingue más que con reflexión no es odiado (i.e. makruh).”

Mi análisis de este argumento:

En Fatawa Hindiya esto forma parte de la discusión sobre la oración, donde dice:

Y es odiado (i.e. makruh) rezar y tener delante, o a la altura de la cabeza, o a la derecha, o a la izquierda, o en su ropa, dibujos. Y sobre la alfombra hay dos transmisiones, y lo correcto (sahih) es que no es odiado sobre la alfombra si no hace sujud sobre las imágenes, y eso si la imagen es grande que se distingue sin intención. Así es en las fatawa del Qadi Khan. Y si la imagen es tan pequeña que no se distingue más que con reflexión no es odiado (i.e. makruh). Y si se corta la cabeza la cabeza no está mal.

Fatawa Hindiya es un libro de fatwas de la escuela hanafi compilada por quinientos sabios indios, iraquíes e hijazíes por orden del emperador Mughal Aurangzeb en el siglo 17EC.

El argumento, pues, es que en la escuela hanafi las imágenes en la alfombra de rezar no están prohibidas cuando son pequeñas. Si es así, ¿cómo pueden ser prohibidas cuando aparecen en una imagen de ordenador?

El problema, claro está, es que el autor no ofrece una prueba del Qur’an o la Sunna para esta opinión. Sin embargo, en los hadices que hablan de imágenes está interpretación tiene mucho apoyo. Aquí voy a citar varios hadices que demuestran este punto:

El hadiz de Aisha

Al-Bukhari y Muslim narran con varias cadenas que pasan por Abdul Rahman b. al-Qasim de al-Qasim b. Muhammad de Aisha que ella había colgado una tela con imágenes mientras el Profeta (saw) no estaba en casa. Cuando él (saw) volvió, mostró desagrado con la tela (las palabras que dijo exactamente varían según la narración), y entonces Aisha utilizó la tela para hacer cojines.

En otras versiones del hadiz que no pasan por Abdul Rahman b. al-Qasim también se menciona que Aisha convirtió la tela en cojines, como en la narración de Ibn Akhi al-Majishun de Nafi‘ de al-Qasim de Aisha.

También hay versiones que no mencionan que Aisha convirtió la tela en cojines, como en la narración de al-Zuhri de al-Qasim, y las narraciónes de Abu Salama, Anas, ‘Imran b. Hittan, Sa‘d b. Hisham y Urwa b. al-Zubayr. Y sin embargo esta omisión no es problemática ya que no contienen nada que implique que la tela no se convirtió en cojines. (Hay algunas versiones de Nafi‘ narrando de al-Qasim de Aisha que si son problemáticas, ya que en estas versiones Aisha compró cojines con dibujos. Sin embargo, ya que Nafi‘ contradice todas las demás versiones del hadiz narrados de al-Qasim, e incluso todas las demás versiones narradas de Aisha, me parece que podemos concluir que en este detalle Nafi‘ se confundió)

El hadiz de Abu Talha

Al-Bukhari y Muslim también narran el hadiz de Busr de Zayd de Abu Talha. Según este hadiz, Abu Talha narró que el Profeta (saw) dijo “Los ángeles no entran en una casa donde hay representaciones.” Pero cuando el narrador Zayd enfermó, su alumno Busr fue con su amigo Ubayd Allah a visitar a Zayd y vieron una tela con imágenes en su casa. Entonces Busr le pregunta a Ubayd Allah: “¿Acaso no nos narró sobre las imágenes?” a lo cual Ubayd Allah responde: “‘Excepto dibujos sobre tela.’ ¿No lo oístes?” Busr dijo: “No.” Y Ubayd Allah respondió: “Pues lo mencionó así.”

O sea, según este hadiz, el Profeta permitió las imágenes en tela. Ya que esto parece contradecir el hadiz de Aisha, los sabios intentaron explicar este hadiz de diferentes maneras:

  • Según Ibn Hajar, puede que el Profeta (saw) no prohibió la tela en sí, sino que prohibió que se colgase.
  • Según al-Nawawi, puede que el hadiz se refiriese a imágenes de objetos inanimados, o que fuese abrogado.

Sin embargo, las interpretaciones de al-Nawawi son bastante débiles, porque en otra versión del hadiz (en Muslim), cuando Zayd escuchó este hadiz de Abu Talha fue a preguntar a Aisha sobre él, y Aisha contó la historia de como ella colgó la tela, el Profeta (saw) le riñó, y luego lo convirtió en cojines y explicó que “él no me criticó por ello.”

Mientras tanto, la interpretación de Ibn Hajar pare

Si aceptamos los hadices en al-Bukhari y Muslim, llegamos a la conclusión de que la prohibición de las representaciones no es absoluta.

 

Segundo argumento

El autor atribuye al Profeta (saw) que dijo: “La imagen es la cabeza, y si se corta la cabeza no es una imagen,” y al-Albani lo consideró auténtico. Lo mismo se narra de Ibn ‘Abbas e ‘Ikrima. En otro hadiz de Abu Hurayra, Jibril no pudo entrar en la casa del Profeta (saw) por tener imagenes, así que le ordenó cortar la cabeza de las estatuas y las imagenes. El argumento que da el autor es que los smileys en realidad no son ni una cabeza: no tienen ni pelo, ni orejas ni nariz.

Mi análisis de este argumento

El hadiz no ayuda al argumento del autor. Sin embargo, el hadiz es débil. Dijo al-Albani (Silsila Sahiha, IV/554):

Lo atribuyó al-Suyuti en al-Jami’ al-saghir a al-Isma‘ili en su Mu‘jam y lo copió al-Munawi sin decir nada sobre su cadena. Pero luego encontré la cadena en la parte de atrás de la primera pagina del decimo primer tomo de al-Du‘afa’ de al-Uqayli en letra de algún muhaddith, que mencionó que se narra de ‘Adi b. al-Fadl e Ibn ‘Ulayya juntos de Ayyub de ‘Ikrima de Ibn ‘Abbas que el Mensajero de Allah (saw) dijo… y lo mencionó marfu‘ (atribuido al Profeta). Y por camino de Abdul Wahhab de Ayyub mawquf (atribuido al Compañero).

Digo: Ibn ‘Ulayya, cuyo primer nombre es Isma‘il, es mejor que Abdul Wahhab, cuyo nobmre completo es Ibn Abdul Majid al-Thaqafi, y su narración en marfu‘ es preferible, y además está apoyado por ‘Adi b. al-Fadl aunque sea débil. Así pues, si la cadena a ellos es auténtica, la cadena es auténtica.

El problema es que la cadena en el Mu‘jam (II/662) de al-Isma‘ili no incluye a Ibn ‘Ulayya, y es únicamente ‘Adi b. al-Fadl quien aparece. Al contrario, la cadena de Ibn ‘Ulayya recogida en el Musannaf de Ibn Abi Shayba (V/208) atribuye el dicho a Ikrima y no lo atribuye al Profeta (saw).

O sea que si el hadiz es débil, nos queda como opinión de Ibn Abbas e Ikrima, y entonces ya no lleva el mismo peso.

También hay que preguntarse si, como indica el autor de la fatwa, una abstracción de una cabeza humana como es el smiley de verdad puede considerarse una imagen en el sentido clásico. Me parece que este es un tema de ijtihad sin respuestas claras.

Tercer argumento

La mayoría de los sabios dice que si de la imagen se ha cortado la parte del cuerpo con la cual esa cosa no podría sobrevivir (como cortar el tronco donde están los organos), entonces no está prohibido. Según el gran sabio hanbali Ibn Qudama:

Si se corta de ello (de la imagen) aquello con lo cual no queda vivo sin ello, como el pecho o el estomago o se hace que la cabeza esté separada del cuerpo, no entra bajo la prohibición, porque la imagen no queda después de que se haya ido (el cuerpo), y es como cortar la cabeza. Pero si lo que se quita (de la imagen) es algo que dejaría al cuerpo con vida, como el ojo, el brazo o la pierna, es una imagen que entra bajo la prohibición. Asimismo si desde el principio el dibujo es de un cuerpo sin cabeza o una cabeza sin cuerpo, o le hace una cabeza pero el resto del cuerpo es la imagen de algo no vivo, no entra bajo la prohibición, porque eso no es la imagen de algo vivo.

Mi análisis de este argumento

Este argumento también es débil, porque está basado en una analogía débil. Para entender esto hay que saber qué es la analogía. Según al-Sharif al-Talamsani en Miftah al-wusul (pp.652-3):

La analogía es ligar algo cuya regla es desconocido con algo cuya regla es conocida por un denominador común entre ambos que necesite esa regla compartida. Aquello cuya regla es conocida se llama raíz (asl) y aquello cuya regla es desconocida se llama rama (far‘). Por ejemplo, podemos hacer una analogía de licorde dátiles (nabidh) cuya regla es desconocida y objeto de disputas, sobre el vino (khamr) cuya regla es conocida sobre la que todos están de acuerdo. El vino es la raíz, el licor de dátiles es la rama, y el denominador común es la intoxicación, y la regla que se impone sobre la rama es que no está permitido.

O sea, hay tres tres fundamentos: la raíz (asl), que es la regla conocida basada en una prueba textual; la causa (‘illa) de la regla original; y la rama (far‘) que comparte la causa con la raiz.

En esta analogía de Ibn Qudama, sin embargo, hay dos debilidades:

  1. La raíz es que cuando se corta la cabeza de una representación deja de ser una representación. Esto está basado en el hadiz “La imagen es la cabeza, y si se corta la cabeza no es una imagen” citado anteriormente. Pero como sabemos, el hadiz es débil. Y la raíz no puede ser un hadiz débil.
  2. Aunque aceptásemos el hadiz como auténtico, tendríamos el problema de que la causa de la regla original (cortar la cabeza de la imagen significa que no está prohibida) no está clara. Según el argumento de Ibn Qudama, la causa de la regla original es que sin la cabeza el cuerpo no puede sobrevivir, pero también se podría argumentar –y de manera más convincente creo yo– que la causa de la regla original es que la cabeza, y la cara en particular, es el punto de enfoque cuando una mira a una imagen o estatua. Entonces, si la causa de la regla original no está clara, ¿cómo la podemos aplicar a la raíz?

Mi conclusión

Desde que empecé a leer los hadices sobre este tema tuve la impresión de que había varios tipos de imágenes.

Por un lado, el hadiz “Aquellos que se llevarán el más gran castigo el Día del Juicio son los que hacen representaciones (al-musawwirun)” (Bukhari y Muslim) se refería a imágenes de culto religioso. Según Abu Sulayman al-Khattabi en A‘lam al-sunan (II/1174): “Únicamente hay un castigo tan grande por estas representaciones porque se les adora en vez de a Allah.” La conclusión de al-Khattabi es reforzada por el hecho de que en una de las narraciones se menciona que las representaciones eran de caballos con alas – o sea, animales míticos creados por la imaginación humana. En otra narración, “no dejaba en su casa nada que tuviese crucifijos sin romperlo.” (Bukhari)

Luego hay imágenes como decoración vistosa, que también fueron prohibidas pero por otras razones. En algunas narraciones el Profeta se quejaba de que las imágenes le distraían cuando rezaba (“Aléjalas de mí, pues las imágenes se me aparecen en mi oración” Bukhari) o le hacían pensar en cosas mundanas (“Muévelas, pues cada vez que entro y las veo pienso en la dunya.” Muslim). Este mismo tipo de imágenes puestas discretamente en cojines, como hizo Aisha, no eran consideradas prohibidas por el Profeta (saw), y muchos de los primeros musulmanes parecieron adoptar la misma actitud. Ibn Abi Shayba en su Musannaf (V/207-8) narra de Compañeros y Sucesores como Sa‘d b. Abi Waqqas, Salim b. Abdullah, Urwa b. al-Zubayr, Ikrima, Ibn Sirin, Sa‘id b. Jubayr, ‘Ata’ y al-Qasim b. Muhammad que decían que colgar imágenes estaba prohibido pero utilizarlos como cojines o en alfombras no era un problema ya que no glorificaban las imágenes. Esta también es la opinión que Ibn Abdul Barr atribuye en Tamhid (I/301-2) a Malik, al-Thawri, Abu Hanifa, al-Layth y al-Shafi‘i, y él mismo Ibn Abdul Barr concluye en Istidhkar (VII/496), “Esta opinión es la más equilibrada en este tema.”

Sin embargo, esto tampoco es concluyente, ya que hay otras narraciones donde no se diferencian entre tipos de imágenes. Y entre los primeros musulmanes había quienes consideraban todo tipo de imágenes prohibidas, como Hittan b. Abdullah, al-Zuhri y Mujahid, a quien le parecía que dibujar hasta arboles era reprochable. Y como dice Abu ’l-‘Abbas al-Qurtubi en su Mufhim (V/428), incluso el hadiz de Aisha no es tán concluyente:

El dicho de Aisha “Cortamos de ello dos cojines y los rellenamos con fibra” puede significar que este cortar eliminó la forma de las imágenes y las anuló, con lo cual la causa de la prohibición deja de existir. Y también puede significar que esas imágenes o algunas de ellas permanecieron, pero como se utilizaban para sentarse sobre ellas se perdona. Y un grupo de sabios siguió cada una de estas posibilidades. Pero la verdad es que ambas interpretaciones es posible, pero ninguna es claramente superior a la otra ni hay nadie que especifique una u otra, y en realidad este hadiz no es una prueba concluyente contra unos y otros.

Al fin y al cabo, pues, este es un tema de ijtihad. Ibn al-Arabi mencionó los diferentes hadices y dijo (Qabas, III/1146-7):

Todo esto es auténtico y confictivo, pues no sabemos qué vino antes y que vino después y hay que investigarlo. Pero mí conclusión tentativa es que si se separa y corta (la imagen) está permitido sin ninguna discusión. Pero si es una imagen (completa) en dos dimensiones no está claro, pero lo más fuerte es que está permitido ya que hay un texto explícito de permisibilidad tras la prohibición.

Ibn al-‘Arabi aquí hace referencia al hadiz de Abu Talha “except una imagen en tela” donde este texto fue puesto en práctica por el narrador Zayd, lo cual demuestra que no fue abrogado.

En conclusión, el tema de imagenes es un tema de ijtihad, primero en hadiz para dar preferencia a algunos hadices sobre otros y luego en fiqh para apoyar una intrepretación u otra. Y quien dice que las imágenes son haram bajo todas las condiciones seguramente dirá que los smileys son haram, mientras que los que digan que las imágenes pequeñas e insignificantes, o mutiladas, no son haram seguramente dirá que los smileys no son problemáticos.

Y Allah es quien mejor sabe.

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