al-Ǧāzī bin Qays: el primer mālikī de al-Andalus

Al-Ǧāzī bin Qays era un sabio cordobés que era mawlā. Eso quiere decir que era de familia de conversos, probablemente nativo andalusí. Según Ibn al-Faraḍī (Tārīj, I/387), viajo al principio del emirato de ʿAbd al-Raḥmān I (alrededor de 141/758) a oriente, y en Madīna estudió el Qur’ān con el gran recitador de Madīna, Nāfiʿ bin Abī Nuʿaym, de quien vienen las dos recitaciones del magreb –Warš y Qālūn. Al-Ḏahabī (Tārīj, IV/1178) citando al imām de los recitadores de Qur’ān, el cordobés Abū ʿAmr al-Dānī, al-Ǧāzī comparó su muṣḥaf con el de Nāfiʿ trece veces, y fue el primero en introducir la recitación de Nāfīʿ a al-Andalus.

Aparte de ser un experto recitador del Qur’ān, estudió filología con al-Aṣmaʿī, según al-Fayrūz Ābādī (Bulǧa, p.229). Aprendió de grandes sabios de ḥadīṯ y fiqh, como al-Awzāʿī, Ibn Abī Ḏi’b, Ibn Ŷurayŷ y otros. También estudió la Muwaṭṭa’ con Mālik, incluso estaba presente cuando este la estaba escribiendo, según afirman ʿIyāḍ y al-Fayrūz Ābādī. Su gran honor fue que, al igual que con la recitación de Nāfiʿ, fue el primero en introducir la Muwaṭṭa’ en al-Andalus.

Así pues, dos factores fundamentales de la cultura mālikī-andalusí/magrebí fueron traídas a al-Andalus desde el principio: la recitación de Nāfiʿ, y el fiqh de Mālik.

Al-Ǧāzī era joven cuando fue de viaje, y cuenta una bonita anécdota de cuando llegó a Madīna. Dijo (Ajbār, p.291):

Llegué a Madīna y fui a la mezquita del Mensajero de Allah (saw) y recé dos rakaʿas luego me senté. Después entró un hombre de pelo corto y se sentó en una columna sin rezar. Así que fui a él y le dije: “Eh, deberías de rezar dos rakaʿas pues son sunna al entrar en la mezquita.” Entonces el hombre rezó dos rakaʿas y se sentó otra vez, y vino gente a reunirse a su alrededor. Entonces pregunté sobre él y me dijeron: “Este es Ibn Abī Ḏi’b.” Entonces me dije a mi mismo: “De Allah venimos y a Él vamos. ¿Yo enseño a Ibn Abī Ḏi’b la sunna?” Así que fui a él disculpándome y dije: “Por Allah, no te conocí.” Respondió: “¿Qué problema hay si nos ordenaste hacer algo bueno y te obedecimos?”

Dijo el narrador, Aḥmad bin Jālid: “Así es el sabio religioso.”

Se ve que al-Ǧāzī aprendió bien de sus profesores, aprendiendo de su conocimiento, pero también de su buen carácter. Dijo de él Ibn ʿAbd al-Barr: Era razonable, inteligente, narraba muchos ḥadīṯes, tenía profunda comprensión de los temas legales, era el líder en conocimiento del Qur’ān, hacía tahaŷŷud con el Qur’ān y hacía mucha oración nocturna.

Era al mismo tiempo un hombre humilde, de gran carácter, admirado por todos. Se decía que sabía la Muwaṭṭa’ de memoria. Una anécdota mencionada por al-Jušanī e ʿIyāḍ menciona que una vez uno de sus alumnos que le leía la Muwaṭṭa’ empezó a cambiar el orden de los capítulos para que los presentes viesen su memoria, pero al-Ǧāzī se enfadó y dijo: “Si lo haces otra vez, no leas. Únicamente quieres enseñar a la gente algo que deber permanecer escondido.”

Dijo una vez: Por Allah, no he mentido desde la pubertad (lit. desde que hice ǧusl), y si no fuese que ʿUmar bin ʿAbd al-ʿAzīz lo dijo, no lo habría dicho. Pero ʿUmar no lo dijo para presumir sino para que se aprendiese de ello.

Entre sus alumnos hubo grandes sabios andalusíes, como ʿAbd al-Malik bin Ḥabīb, Aṣbaǧ bin Jalīl, ʿUṯmān bin Ayyub, y sus dos hijos ʿAbd Allāh y Muḥammad.

Murió al-Ǧāzī bin Qays en Cordoba en el año 197.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s