Disfrutar de los errores ajenos

Hace unos días un amigo me pasó un video por Telegram. Lo abrí y enseguida me entristecí, pues era un video de una boda musulmana donde todos estaban bailando disco, hombres y mujeres, algunos hombres con barba, casi todas las mujeres vistiendo hiyab.

Algunos estarán escandalizados porque musulmanes en una boda estaban bailando disco, pero a mí lo que me apenó fue otra cosa: el que los musulmanes se pasen estos videos los unos a los otros, se rían de esta gente, y los critiquen sin sentir ningún remordimiento.

Habrá quien diga: “Pero es que tiene gracia”. O: “Si te cazan haciendo haram, te mereces que la gente se ría de ti”. O cosas por el estilo. Pero yo diría que están equivocados, y que van a tener que responder ante Allah.

Reflexionar sobre nuestros errores

Por un lado, nos basta con pensar sobre nuestros propios errores. En Q6:164:

وَلَا تَكْسِبُ كُلُّ نَفْسٍ إِلَّا عَلَيْهَا وَلَا تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْرَى

“Todo alma gana el mal que hace para sí misma, y nadie cargará con el pecado de otro.”

Narraron al-Tirmidhī, Ibn Abī Šayba, Abū Nu‘aym y otros que ‘Umar dijo: “Embelleced vuestras almas antes de que sean pesadas. Pedid cuentas a ellas (vuestras almas) antes de que les sean pedidas cuentas.” O sea, debemos hacernos responsables de nuestras propias almas y de nuestros propios pecados.

No ridiculizar a otros por sus errores

Ya con eso debería bastarnos para no andar buscando los errores de los demás. Pero además, en Q49:11 dice:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لَا يَسْخَرْ قَوْمٌ مِنْ قَوْمٍ عَسَى أَنْ يَكُونُوا خَيْرًا مِنْهُمْ وَلَا نِسَاءٌ مِنْ نِسَاءٍ عَسَى أَنْ يَكُنَّ خَيْرًا مِنْهُنَّ

“¡O los que creéis! Ningunos hombres deben ridiculizar a otros hombres que posiblemente sean mejores que ellos. Y ningunas mujeres deben ridiculizar a otras mujeres que posiblemente sean mejores que ellas.”

Narró al-Tabarī que Ibn Zayd explicó esto diciendo: “Puede ocurrir que una persona fue descubierta cometiendo un pecado, y posiblemente sea mejor que ellos. Así pues, aunque su error se haya hecho público y tu error haya sido encubierto, es posible que ese pecado que fue hecho público es mejor para él en la próxima vida ante Allah, mientras que tu pecado que fue encubierto es peor para ti. ¿Quién sabe? Posiblemente no se te perdone.”

Dijo al-Tabarī: “Allah generalizó la prohibición a los creyentes de ridiculizarse los unos a los otros. Así pues no está permitido para un creyente ridiculizar a otro creyente, ya sea por ser pobre o por haber cometido un pecado o por otra cosa.”

Así pues, mirar estos videos y reírnos de musulmanes por sus errores, o hablar mal de ellos y pensar que somos mejores que ellos es algo que deberíamos evitar. Peor aún es descubrir sus pecados y compartir esas cosas donde sus pecados son expuestos para que la gente los humille y ridiculice.

No espiar y hablar mal de la gente

Dijo en Q49:12:

وَلَا تَجَسَّسُوا وَلَا يَغْتَبْ بَعْضُكُمْ بَعْضًا أَيُحِبُّ أَحَدُكُمْ أَنْ يَأْكُلَ لَحْمَ أَخِيهِ مَيْتًا فَكَرِهْتُمُوهُ

“No espiéis, ni habléis mal (hacer ghība) los unos de los otros. ¿Acaso os gustaría comer la carne de vuestro hermano muerto? Lo odiaríais.”

Dijo Ibn Abī Zamanīn en su Tafsir: “‘No espiéis’ es que la persona no busca los errores de su hermano musulmán.” Dijo Ibn ‘Atiyya: “No busquéis lo escondido de las cosas de la gente.” Y explicó el significado de ghība diciendo: “‘ni habléis mal’ significa que ninguno de vosotros menciona algo de su hermano que él odiaría escuchar.”

Narró ‘Abd al-Razzāq (10/231) con una cadena auténtica que ‘Abd al-Rahmān bin ‘Awf salió con ‘Umar una noche a hacer la vigilancia nocturna que ‘Umar solía hacer. Según andaban por Madina en la mitad de la noche, vieron una luz encendida y se acercaron hasta que vieron que era una cosa donde gente se había reunido para beber alcohol. ‘Umar preguntó a ‘Abd al-Rahmān que debían hacer respecto a esta gente borracha, y ‘Abd al-Rahmān respondió: “Creo que hemos hecho algo que Allah ha prohibido. Allah nos prohibió diciendo (No espiéis) y hemos espiado.” Y decidieron dejar a la gente bebiendo alcohol.

Si ‘Umar y ‘Abd al-Rahmān bin ‘Awf –dos de los mejores Compañeros del Profeta (saw)- creían que lo que ellos habían hecho era espiar, y respetaban la intimidad de la gente, incluso los pecadores, ¿qué dirían de nosotros que miramos los pecados de los demás y ridiculizamos a la gente? Y encima los compartimos, con lo cual caemos en ghība.

Cubrir los pecados de los musulmanes

Además, el Profeta (saw) nos enseñó lo opuesto. En el hadīz narrado por al-Bujārī y Muslim:

مَنْ سَتَرَ مُسْلِمًا سَتَرَهُ اللهُ يَوْمَ الْقِيَامَةِ

“El que cubra a un musulmán, Allah lo cubrirá el Día del Juicio.”

En otra narración de Abū Dāwūd y Tirmidhi:

مَن سَتَر على مسلمٍ سَتَرَ الله عليه في الدُّنيا والآخرة

“El que cubra para un musulmán, Allah lo cubrirá en este mundo y en el mundo que viene.”

Este hadīz no es un hadīz cualquiera. Narraron ‘Abd al-Razzāq (Musannaf 10/228) y otros que el Compañero Abū Ayyūb al-Ansārī viajó desde Madīna hasta Egipto para oírlo del Compañero ‘Uqba bin ʿĀmir, y cuando volvió a Madina empezó a enseñárselo a sus alumnos antes de bajar de su montura, pues tan importante era.

Narró ‘Abd al-Razzāq (10/226) que el Compañero ‘Ammār bin Yāsir una vez atrapó un ladron, pero en vez de llevarlo a ser castigado dijo: “Voy a cubrirlo, pues así posiblemente Allah me cubrirá a mí.”

Quien busque en los libros de hadīz encontrará muchas narraciones como esta.

Conclusión

Vivimos en un mundo donde esperamos ser entretenidos. Desde pequeños nos bombardean con televisión, cine, música, youtube, Facebook, etcetera… Incluso esperamos que nuestra educación sea entretenida. Pero todo este entretenimiento significa que tenemos muy poco tiempo en la vida para pensar y reflexionar. Así pues, cuando vemos a la gente cazada in fraganti no pensamos mucho en si es bueno verlo, si es bueno transmitirlo. Solamente disfrutamos del momento, entretenidos observando los defectos de los demás. Pero sin darnos cuenta, en realidad estamos combinando una serie de errores: cometemos el pecado de ridiculizar a gente y creernos mejores que ellos, les espiamos y hablamos mal de ellos, no cubrimos sus errores, y nos olvidamos de pensar en nuestros propios errores, que posiblemente sean peores que los suyos.

Así pues, antes de ver el video, mirar la foto, escuchar el rumor, pensemos. Y antes de compartir el video, la foto, el rumor, o lo que sea, pensemos. Y que Allah nos guíe a lo que a Él le place.

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