Bayquniyya: el maqlūb

Dijo al-Bayqūnī:

21 Y el maqlūb son dos categorías a continuación
22 Cambiar un narrador por otro es un tipo Y cambiar una cadena por otra es otro tipo

El maqlūb (al revés)

Maqlūb en árabe viene de la raíz q-l-b, que significa invertir o volcar, y de la misma raíz viene la palabra qalb, el corazón, pues el corazón tiende a cambiar de sentimiento, y como rezaba el Profeta (saw): “O aquel que cambias (muqallib) los corazones (qulūb), mantén mi corazón firme sobre Tu religión.” (Tirmizī, Ahmad y más).

En cuanto a ḥadīz, el maqlūb es el que está al revés, y ese revés puede ser de dos tipos: (i) un revés en una palabra (normalmente el narrador, pero no siempre), o (ii) un revés en la cadena.

Revés en la palabra (maqlūb al-lafz)

Al-Bayqūnī en su poema describió esto como cambiar un narrador por otro, y en la mayoría de los casos es así. Dijo al-Dhahabī (Mūqiza, p.60): “Es que le dé la vuelta al nombre de un narrador, como cambiar Murra bin Ka’b (مُرَّة بن كَعْب) por Ka’b bin Murra (كَعْب بن مُرَّة), o Sa’d bin Sinān (سعد بن سِنَان) por Sinān bin Sa’d (سِنَان بن سَعْد).”

Un ejemplo práctico fue mencionado por Ibn Ḥaŷar (Isāba, XII/120-1) en la biografía de Abū l-Ŷuhaym bin al-Ḥāriṯ (أبو جُهَيم بن الحَارِث):

El ḥadīṯ de Abū Ŷuhaym bin al-Ḥāriṯ está en los dos Ṣaḥīḥs y otros [libros], de la narración de Mālik de Abū ’l-Nadr de Busr bin Sa’īd que Zayd bin Jālid lo mandó a Abū Ŷuhaym para preguntarle lo que oyó del Mensajero de Allāh (saw) sobre el que cruza delante del que está rezando. Dijo Abū Ŷuhaym: El Mensajero de Allāh (saw) dijo: “Si el que cruza delante del que está rezando supiese lo que hay sobre él…” el ḥadīṯ.

Y lo narró Ibn ‘Uyayna de Abū ’l-Naḍr de Busr, que dijo: Me mandó Abū Ŷuhaym ʿAbd Allāh bin Ŷuhaym a Zayd bin Jālid, y esto está al revés (maqlūb).

O sea, en la versión de Mālik y otros (como al-Zawrī y al-Dahhāk bin ‘Uzmān), Zayd manda a Busr a Abū Ŷuhaym, pero en la versión de Ibn ‘Uyayna, es Abū Ŷuhaym el que manda a Busr a Zayd, o sea al revés.

Este tipo de errores por lo general no son problemáticos porque muchas veces se descubren fácilmente, o porque no afectan el significado del ḥadīṯ, como en el ejemplo previo.

Reves en la cadena (maqlūb al-isnād)

El segundo tipo de maqlūb es aquel donde una cadena es cambiada por otra. Narró al-Dāruquṭnī en su Sunan (III/128):

حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرٍ أَحْمَدُ بْنُ مُحَمَّدِ بْنِ مُوسَى بْنِ أَبِي حَامِدٍ ثنا رَوْحُ بْنُ الْفَرَجِ أَبُو الزِّنْبَاعِ الْمِصْرِيُّ بِمَكَّةَ ثنا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ عَبَّادٍ أَبُو عَبَّادٍ ثنا الْمُفَضَّلُ بْنُ فَضَالَةَ حَدَّثَنِي يَحْيَى بْنُ أَيُّوبَ عَنْ يَحْيَى بْنِ سَعِيدٍ عَنْ عَمْرَةَ عَنْ عَائِشَةَ عَنِ النَّبِيِّ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ: «مَنْ لَمْ يُبَيِّتِ الصِّيَامَ قَبْلَ طُلُوعِ الْفَجْرِ فَلَا صِيَامَ لَهُ».

تَفَرَّدَ بِهِ عَبْدُ اللَّهِ بْنُ عَبَّادٍ عَنِ الْمُفَضَّلِ بِهَذَا الْإِسْنَادِ وَكُلُّهُمْ ثِقَاتٌ

Nos narró Abū Bakr Ahmad bin Muhammad bin Mūsā bin Abī Hāmid: nos narró Rawh bin al-Faraŷ Abū ’l-Zinbā’ al-Misrī en Makka: nos narró ‘Abd Allāh bin ‘Abbād Abū ‘Abbād: nos narró al-Mufaddal bin Fudāla: me narró Yahyā bin Ayyūb de Yahyā bin Sa’īd de ‘Amra de ‘Ā’iša del Profeta (saw) que dijo: “El que haga la intención de ayunar antes del amanecer no puede ayunar.”

Solo lo narró ‘Abd Allāh bin ‘Abbād de al-Mufaddal con esta cadena y todos son de confianza.

Ibn Ḥibbān criticó esta narración en al-Maŷruhīn (II/10) diciendo:

‘Abd Allāh bin ‘Abbād al-Basrī es un narrador que vivió en Egipto, que pone las transmisiones al revés.

Narró de al-Mufaddal bin Fudāla de Yahyā bin Ayyūb de Yahyā bin Sa’īd de ‘Amra de ‘Ā’iša del Profeta (saw) que dijo: “El que haga la intención de ayunar antes del amanecer no puede ayunar.”

Y esto está al revés (maqlūb), pues únicamente se narra de Yahyā bin Ayyūb de ‘Abd Allāh bin Abī Bakr de al-Zuhrī de Sālim de su padre de Hafsa, y es ṣaḥīḥ con esta otra versión… Narró de él Rawh bin al-Faraŷ Abū ’l-Zinbā’ una colección falsificada.

Aquí se puede ver lo que quiere decir Ibn Ḥibbān:

15 Maqlub

Como se puede ver en el gráfico, el hadīz se narra de dos formas de Yahyā bin Ayyūb: (i) la versión de ‘Abd Allāh bin ‘Abbād (en azul) y (ii) la versión narrada por los grandes especialistas de ḥadīz egipcios, al-Layz bin Sa’d, Ibn Wahb e Ibn Lahī’a (en verde).

Ibn Hibbān consideraba que ‘Abd Allāḥ bin ‘Abbād era un falsificador que cambiaba los ḥadīzes a propósito, pero a veces también podía suceder por error. Sin embargo, hay otros casos donde se ponían ḥadīzes al revés como prueba. Dijo Ibn ‘Adī (Tārīj Bagdād, II/340-1):

Oí a varios sabios decir que cuando Muhammad bin Ismā’īl al-Bujārī llegó a Bagdad, algunos sabios de ḥadīṯ que habían oído hablar de él, se reunieron y se propusieron coger cien ḥadīzes y poner sus textos y sus cadenas al revés (maqlūb), haciendo el texto de esta cadena con esa cadena, y la cadena de ese texto con esta cadena, y eligieron a diez personas, cada uno de ellos con diez ḥadīzes, y les dijeron que cuando fuesen a la reunión los mencionasen a al-Bujārī. Cuando llegó el momento de la reunión habían venido muchos sabios de hadīz extranjeros, de Jurasán y otros sitios, y también gente de Bagdad. Cuando estaban todos asentados, uno de los diez pidió permiso y le preguntó sobre un de sus diez ḥadīṯes, y al-Bujārī dijo: “No lo conozco.” Le preguntó por otro y dijo: “No lo conozco.” Y así fue, uno tras otro hasta que acabó los diez ḥadīṯes y al-Bujārī decía, “No lo conozco.” Los entendidos en la reunión se miraban los unos a los otros diciendo: “El hombre entiende [que le intentan engañar].”, Pero los inexpertos juzgaban que al-Bujārī era incapaz, inútil y falto de entendimiento.

Luego vino otro de los hombres y le preguntó sobre uno de esos ḥadīṯes puestos al revés, y dijo al-Bujārī: “No lo conozco.” Le preguntó por otro y dijo: “No lo conozco.” Y así fue, uno tras otro hasta que acabó los diez ḥadīṯes y al-Bujārī decía, “No lo conozco.” Luego pidió permiso el tercero, y el cuarto, hasta que los diez acabaron todos sus ḥadīṯes al revés, y al-Bujārī no decía más que “No lo conozco.”

Cuando al-Bujārī se dio cuenta de que todos habían terminado, se fue al primero y le dijo: “Tu primer ḥadīz es así, tu segundo ḥadīz es así, y el tercero, y el cuarto,” hasta que terminó los diez, poniendo cada cadena con su texto y cada texto con su cadena. Luego hizo lo mismo los otros, poniendo los textos con sus cadenas y las cadenas con sus textos. Así pues, la gente le reconoció su dominio del ḥadīṯ y se sometió a su virtud.

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