Cuestionando hadices…

Hoy en día se ha puesto de moda rechazar hadices, y en particular hadices en el Sahih del imam al-Bujari. Creo que hay varias razones que explican este fenómeno:

1. El desarrollo de las ciencias del hadiz. En los primeros siglos del Islam, los ulama desarrollaron una metodología crítica para evaluar las transmisiones que venían del Profeta (saw) que se basaba en memorizar miles de cadenas de transmisión con sus textos, comparar y contrastar narraciones, e informarse sobre las biografías de los narradores. Con el paso del tiempo, tras escribirse un número importante de colecciones exhaustivas y de alto nivel (como la Muwatta de Malik, los Sahihs de al-Bujari y Muslim, y los Sunan de Abu Dawud, al-Tirmidhi, al-Nasa’i e Ibn Mayah), y según crecía el número de narradores, y con ellos variaciones en las narraciones, el estudio del hadiz se transformó en discusiones técnicas sobre definiciones de términos más que en una metodología de análisis aplicada, y para muchos ulama, las ciencias del hadiz es eso solamente.

Eso causó un declive bastante generalizado del estudio de ciencias del hadiz, no sólo por el cambio de énfasis hacia discusiones técnicas, sino también porque los estudios tradicionales suelen dar prioridad al derecho (fiqh) y temas relacionados (teología, lógica aristoteliana, gramática, teoría legal, etc.). Sin embargo, desde hace un siglo o así, ha habido un nuevo interés en analizar hadiz, y eso ha dado frutos en la última generación de ulama especialistas en hadiz, como shayj Muhammad Yunus al-Yunfuri, o shayj Hamza al-Malibari, cuyas investigaciones sobre hadiz están haciendo a muchos nuevos estudiantes del hadiz tener una perspectiva más útil.

2. Pero este desarrollo histórico significa que para muchos ulama, las ciencias de hadiz son casi como la alquimia, una ciencia mística que sólo los iniciados entienden de verdad. Eso significa que ellos son incapaces de explicar bien como funciona el sistema de hadiz a un público inexperto. Para muchos de ellos, el sistema de hadiz no es un sistema crítico de análisis histórico, sino una historia épica con personajes míticos que podían memorizar todos los libros que tenemos en nuestra estantería, y los hadices son textos mágicos con poderes milagrosos.

Añade a esto que hay muchos graduados en estudios islámicos que son unos burros que utilizan hadices débiles sin ningún pudor, que utilizan hadices auténticos sin contexto, o que simplemente tienen tendencias extremistas y adoptan la interpretación más extrema de hadices para llamar la atención.

Es cierto que hay graduados incompetentes en todas las disciplinas (me acuerdo de un profesor de magisterio que me contó que él era el único que suspendía a un alumno particularmente inepto, y los otros profesores se lo recriminiban, hasta que esté profesor les dijo “¿le dejarías dar clase a vuestros hijos?” y entonces todos callaron). El problema es que si eres un graduado en estudios islámicos, tus errores afectan la credibilidad del Islam, y no sólo tu credibilidad.

3. Pero incluso si un graduado en estudios islámicos es un buen estudiante, razonable y equilibrado, suele tener problemas para explicar el Islam a gente educada en un sistema educativo laico y materialista. Así pues, a veces hay cosas que desde nuestra perspectiva occidental pueden parecer raras, pero que son perfectamente razonables. Al graduado, o al alim, le cuesta explicarlo claramente a un musulmán occidental, pues para él está claro, pero nosotros no lo entendemos.

Aquí hay un problema de traducción cultural, y a bastantes ulama les cuesta, pues no han sido educados en un sistema occidental. Hoy en día, con la occidentalización de la educación en el mundo musulmán, esto es un problema grave también en el mundo musulmán.

4. En el punto anterior aludo al problema de nuestra educación occidental. Pues es un problema grave. Queramos o no, nuestra educación occidental no nos hace más objetivos y analíticos. Sólo nos hace más fieles seguidores de la cultura occidental. Incluso los que se creen anti-sistema sólo están en contra de parte de la cultura occidental (el centro cultural, político y económico), mientras que apoyan un extremo de la cultura occidental (ya sea la extrema derecha tipo Nazi, o la extrema izquierda Marxista). En realidad no salen del marco de la cultura occidental. Incluso el movimiento anti-racista sólo tiene sentido dentro del marco cultural occidental -no digo que no haya discriminación en otros sitios, pero el racismo como ideología y sistema, y la reacción al racismo, no son posibles fuera de un marco cultural occidental.

Hoy en día tenemos muchísimos musulmanes que han sufrido las consecuencias de una educación occidental, y por eso son incapaces de ver más allá de la cultura occidental. Se creen intelectualmente libres, pero en realidad viven en una jaula intelectual.

Voy a dar un ejemplo. Mucha gente en occidente cree que la democracia es fundamental para que un estado funcione bien. Cuando leen sobre dictaduras del tercer mundo, se indignan y protestan. Sin embargo, hace ya muchos años estaba hablando con un amigo que trabajaba en una ONG para Africa, y me explicaba que la democracia es un privilegio de los países ricos. Cuando eres un país pobre, sin infraestructura, donde muchos pueblos no tienen ni electricidad ni carreteras, y donde hay un problema de analfabetismo, ¿te puedes permitir la democracia? En España, con toda la infraestructura ya lista, el coste es de unos €200m. Imagina si además necesitas mover personal por todo el país, recoger votos y transportarlos de pueblos remotos a centros más grandes, añadir seguridad en zonas menos seguras, etc… Y todo eso siendo un país con menos dinero, capital humano e infraestructura que España.

A esto añado otra cosa: durante años hemos mirado a países no-occidentales sin entender como gente podía votar a ‘locos’ como Chavez o ‘borrachos’ como Yeltsin. Pero ahora tenemos a Trump en la Casa Blanca, el fervor nacionalista inglés empuja a los británicos a una misión suicida en Brexit, LePen va camino de ser la primera presidenta Nazi de Francia, y de repente vemos que la democracia es más panacea que cura, y que la verdadera causa de la buena vida en occidente era la riqueza acumulada durante la época colonial, no los valores democráticos.

No intento argumentar que la democracia sea haram, solamente que algo que hemos aprendido a ver como un valor universal indiscutible, y que hemos considerado racional e intelectualmente superior a demás sistemas políticos, es sólo un sistema político que tuvo sentido en un marco cultural particular -el occidental con su riqueza colonial- y que fuera de ese contexto cultural y económico, no tiene nada de especial.

Pero además de criarnos en una serie de mitos occidentales, la educación occidental nos enseña a menospreciar las culturas no-occidentales, a ser críticos con ellas hasta el límite más extremo, a no aceptar nada de ellas sin pruebas materiales. Así pues, si alguien nos habla de derechos humanos desde una perspectiva occidental laica (la ironía de las grandes potencias coloniales predicando sobre derechos humanos, pero bueno), aceptamos su discurso sin titubeos. Sin embargo, si alguien habla de los derechos humanos desde un punto de vista islámico, o budista, o lo que sea, tiene que poder justificar cada coma y cada tilde.

5. El problema no es sólo que muchos hemos recibido una educación occidental que limita nuestra capacidad de comprensión, sinó que además somos ignorantes de nuestra ignorancia y faltos de cualquier humildad. Creemos que nuestra educación occidental, nuestras lecturas de intelectuales occidentales que repiten sus mitos sin pudor, nuestro salario de profesional, nuestras vestiduras elegantes, nuestro pronunciación española impecable, nos hacen superior al alim educado en Fes, que no conoce a los charlatanes europeos, que gana la mitad que nosotros, que todavía viste de chilaba, que habla con un acento marroquí que tira pa tras. Y estamos tan perdidos en nuestra arrogancia y nuestro narcisismo que ni siquiera nos damos cuenta de que el problema somos nosotros, no el alim.

Esto hace que muchos que saben muy poco sobre el Islam terminen hablando como grandes autoridades sobre el Islam. No necesitan basarse en Qur’an, hadiz, o la tradición de manera sistemática y académica. Les basta citar alguna ayah general sobre hacer el bien, y lo demás es un discurso occidental superficial vestido de Islam. Es taqlid rancio, pero como es taqlid del pensamiento occidental, tiene -a nuestros ojos ciegos- un valor intelectual que lo hace superior a cualquier discurso verdaderamente islámico.

6. Vivimos en al época del amateurismo y el conocimiento superficial. Si alguien dice cosas sin ningún valor intelectual pero que refuerzan los prejuicios del público en redes sociales, fácilmente pueden convertirse en grandes figuras con seguidores. En particular me acuerdo de un hípster egipcio-americano que mencionó que las mujeres egipcias hablan a gritos porque su cultura las oprime y las silencia, y presentó esto como una profunda reflexión, recibiendo multitud de ‘likes’. El único problema es que a) hay muchas mujeres egipcias que no gritan; b) si el volumen al que habla una mujer es indicativo de su nivel de opresión, resulta que las japonesas son las mujeres más libres del mundo, y inglesas de juerga las más oprimidas.

Más que un análisis profundo, esto era un caso de falta de autoestima cultural. Esta misma persona nunca habría interpretado los gritos de un occidental como prueba de opresión. Y consiguió apoyo porque estaba reforzando los prejuicios existentes: los musulmanes oprimen a sus mujeres, y cuando los immigrantes hablan en voz alta es algo anormal que requiere explicación. Además, al explicarlo en términos feministas, de repente ese (auto)desprecio de musulmanes e inmigrantes se vuelve profundo e intelectual.

 

Conclusion

En este contexto de ulama incapaces y occidentales (y sus lacayos orientales) ciegos, no es de sorprender que el tema de hadices se haya vuelto problemático. Hay unos pocos hadices que se pueden considerar problemáticos desde la perspectiva occidental (un polemicista encontró 15 en una colección de más de 7,000 hadices), y algunos creen que la forma de librarse del problema es librarse del hadiz. Sin embargo, esta es una solución superficial, ya que la base de la crítica al hadiz es poco más que “a mi no me gusta, y por tanto es falso”. En el mejor de los casos, esta metodología es la de la avestruz, que mete su cabeza en la arena para no ver lo que le es inconveniente.

Los ulama pre-modernos también criticaban hadices, pero en vez de hacerlo de una manera tan superficial, tenían metodologías variadas, que podemos dividir en dos categorías generales.

Por un lado, está la metodología de análisis crítico de la transmisión. Esto significa mirar todas las variaciones de las cadenas de transmisión y sus textos y hacer un análisis comparativo. Si hay inconsistencias, estas se critican. Este es el método seguido por grandes expertos en hadiz como al-Daruqutni, Abu Masud al-Dimishqi, al-Yayyani, Ibn al-‘Aymi, y otros que criticaron unos pocos hadices en los Sahihs de al-Bujari y Muslim.

El segundo método es mucho más extendido, y es el de los juristas y teólogos. En estos casos, el objetivo es demostrar que el hadiz que estamos estudiando no es aplicable, pues puede ser abrogado, o tener otra versión que lo contextualiza, o ser restringido por otro texto, por una analogía, incluso por el sentido común. Este método se puede encontrar en los comentarios de hadiz como los comentarios de Sahih al-Bujari de Ibn Hayar, al-Ayni, o los comentarios de Sahih Muslim por al-Mazari, Qadi Iyad o al-Nawawi.

Así pues, si alguien de verdad cree que ciertos hadices en los Sahihs de al-Bujari y Muslim son problemáticos, estaría mejor servido utilizando los métodos desarrollados por expertos en hadiz que intentando desacreditar los hadices siguiendo supersticiones orientalistas y mitología occidental. Claro que esto es más difícil que ser un activista radical haciendo taqlid de la cultura occidental, y sospecho que por eso son pocos los que lo hacen.

Y Allah es quien mejor sabe.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. abdullahcar dice:

    Assalamu alleikum, reconozco mi ignorancia y por temor de Allah, hace mucho que dejé de polemizar sobre el islam. Nuestra occidentalidad, va más allá de las ideas. Está en las entrañas de la mente. No hablas del catolicismo, aunque no lo hallamos sido, que está ahí. Yo, por ejemplo, fui marxista y no creía en la democracia que, como dices, se demuestra insuficiente. Hoy, occidente es una globañidad y esos ulemás de pueblo o de ciudad, están lejos de entendernos. Todo está en manos de Allah. Pido perdón a Allāh.

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